viernes, abril 21, 2006

Brillos permanentes de la mano de Ivano...

Amores de mi alma he regresado al cyber espacio y he vuelto para quedarme...
es que algunas de las chiquitas me están dando mucho trabajo.
Se han escapado algunas antes de egresar, cosa que es común en las que perfilan ya mal de entrada en la Escuela.
Las que insisten ... llegan lejos, eso me lo enseñó mi amado Federico Klem.
Las que son chatas de fábrica siguen comportándose de esa manera cuasi burlesca que me hace tanta gracia... ya que después lloran en vez de reir cuando caen en la cuenta que Ivano lo único que quiere darles es un poco de su amor por el arte.
Allá las que no pueden ver más allá de sus pechos tiesos o de sus cinturas apretadas por los cinturones de TODO MODA (que a propósito no se les ocurra cometer semejante indignidad y comprarse uno).

Las cosas están cambiando, los que hace rato que no tengo el placer de verlos con mis ojos de lince atenorado, aprovecho y les cuento que con mi equipo seguimos agregando clases magistrales de glamour:
Viernes 23 horas
Sábados (clase doble para insaciables) 22.15 y repite 23.30 horas.
Domingos (para no morirte de pena y comerte todo el delivery completo de Babieca) función especial(clase completa) 21.30 horas.
Todo en casa, como es delicada costumbre mía, sita en Rodríguez Peña 344 de esta Capital.

Aprovecho estas líneas para citar la desinteresada crítica del Señor Armando Capalbo, gran crítico y maestro de la UBA (Diseño de Imagen y sonido) en la última edición del diario que coordina, El menú de Buenos Aires.
Un amor de nota con la foto de Gogó, el día que vino a la Escuela de Divas.

Los domingos hemos incursionado en iniciar la clase con un desfile de alumnos principiantes que esperan en la cola de la puerta del teatro/ escuela de Ivano de Pons.
Un show imperdible ya que Medusa, Amarosa, Carmelita y Unción bailan y hacen pasarela desenfrenadas con los alumnos elegidos por mí con absoluta presición minutos antes de entrar al salón de clase.
Los invito a ser elegidos... todo tiene su beneficio.
Amores míos, como siempre les digo cuidemos las formas y seamos intensos. Una buena cuota de desfachatez es maravillosa en el momento justo. Si se pasan se van al burdo común y denominador que es deprimente.
Es un placer que me hayan leído.
Les dejo pensamientos glamorosos y hadas de strass para que les acaricien sus sueños plateados.
Como siempre...
Ivano de Pons
Eminencia Formadora